I. Introducción
En este documento os quiero explicar qué es un trabajo y proporcionaros algunas técnicas que os faciliten su elaboración. A este fin os daré, en primer lugar, unas cuantas normas generales referentes al contenido, la expresión y el modo de abordar el trabajo; en segundo lugar, os propondré una estructura de trabajo que pueda serviros de guía.
II. Normas generales
El mejor trabajo no es el trabajo más largo. Es preferible la brevedad cuando la acompaña la claridad. No se trata de copiar directamente de los documentos (libros, revistas, enciclopedias o, en este caso, de las páginas de internet), sino de asimilar sus contenidos y expresarlos de un modo claro. Lo que se pretende cuando se realiza un trabajo es plasmar por escrito unos contenidos que se han aprendido. Para conseguirlo, ahí van algunos consejos sobre cómo trabajar en grupo:
- Elegid un miembro del equipo que escriba el trabajo, y otro para que lea en voz alta los textos.
- Podéis leer los documentos por separado o en común, pero siempre tendréis que discutir lo que habéis leído al final de la lectura
- No pretendáis abarcar mucho de un golpe: leed un texto, comentadlo a continuación, sacad conclusiones y anotadlas. Luego, ya podéis pasar a otro texto.
- Terminada la lectura de todos los documentos, volved sobre vuestras notas y seleccionad la información que consideréis relevante. Esta tarea, que puede parecer banal, es de suma importancia pues tendréis que elegir unas pocas ideas fundamentales que os hayan quedado claras y dejar de lado mucho de lo que hayáis escrito.
- A continuación hay que estructurar la información seleccionada: hallar relaciones entre ellas y agruparlas.
- La redacción del trabajo debe cuidarse mucho. Procurad expresaros con toda la claridad posible.
III. Un posible esquema
El modo de estructurar una información varía según los contenidos transmitidos y las capacidades del autor. El guión o esquema que os propongo no es, pues, el único; pero puede valer para empezar:
- Introducción
En la introducción al trabajo se hace una declaración de intenciones, esto es, se expone con brevedad qué se pretende transmitir y de qué modo. Puede empezarse exponiendo el tema del trabajo, para, a continuación, enumerar sus partes y explicar las relaciones que mantienen. Una buena introducción ayuda al lector del trabajo a entenderlo y a seguirlo.
- Cuerpo del trabajo
Aquí es donde se exponen los contenidos anunciados en la introducción. Se gana mucho en claridad y organización si se subdivide en varios epígrafes con títulos significativos.
- Conclusión
Hay que recapitular o resumir en unas pocas frases lo expuesto en el trabajo, para realizar una valoración del problema tratado y su relación con otros problemas afines. Podéis añadir vuestra opinión personal
IV. Conclusión
En definitiva, realizar un buen trabajo no es una tarea inabarcable, pero tendréis que echarle un poco de paciencia.Es fundamental la discusión de las lecturas realizadas, que os ayudará a asimilar la información. Y recordad: el objetivo de un trabajo es comunicar lo aprendido.Cuidad vuestra expresión para que las ideas expuestas sean fácilmente inteligibles.
Ni el método de trabajo en grupo ni el esquema propuestos son perfectos. Mientras trabajáis juntos podéis decidir saltaros alguno de los pasos que he indicado, o incluir otros. Lo que importa es que adquiráis unas cuantas ideas y sepáis transmitirlas. En cuanto a la estructura, la que os he propuesto no es más que una entre miles de posibilidades, la más comúnmente adoptada; pero también son válidas otras formas de plantear un problema: la escenificación de un diálogo, poesías, murales, canciones, cartas, cuentos ... la elección depende de vuestras capacidades y vuestros gustos.
Pero sea cual sea vuestra opción, es necesario que os apoyéis en el material proporcionado y que os ciñáis al tema que hayáis elegido. Procurad pasarlo bien