- Los seres humanos realizamos muchas acciones de muy distintos tipos. Algunas son inconscientes como la digestión, otras son mecánicas como andar o vestirse, otras necesarias como respirar o comer. Algunas acciones no son necesarias, sino libres y también conscientes, pero tienen muy poca respercusión práctica como ir al cine o bailar. Otras en cambio si tienen repercusiones, pero son producto de mi relación con las cosas, no con las personas. Estas acciones están sometidas a normas ténicas. Son acciones técnicas. Hacer mi trabajo, pintar una casa o arreglar los frenos de una moto requieren el conocimiento y aplicación de unas normas que determinan mi relación con las cosas no con las personas. Ninguna de estas acciones son acciones morales. Todas carecen de alguna característica que hace que una acción sea moral.
Fotograma de la película "M, el vampiro de Düsseldorf" de Fritz Lang.
El protagonista de esta película es un psicópata asesino de niños. Cuando es capturado alega que no es responsable de sus actos. En primer lugar, no es consciente de lo que está haciendo. Por otro lado, no actúa con libertad, puesto que tampoco puede evitar hacer lo que hace. Así pues, sus acciones no son enjuiciables moralmente, no son acciones morales, y no se le puede exigir responsabilidad moral.
Una acción es moral cuando posee cuatro características, que son las siguientes:
- Ha de ser voluntaria, es decir libre y consciente (libertad y consciencia). Una acción no es moral si no existe libertad, si no existe la posibilidad de elegir entre varias opciones.
- Ha de tener consecuencias para los demás, exige la relación con otros seres humanos.
- Ha de estar sometida a normas morales (no técnicas). Tendremos que precisar qué es una norma moral para saber con exactitud cuando una acción es moral o no lo es.